En esta ocasión mostrare el proceso completo de elaboración e instalación de unos peldaños de madera de Iroko, sobre esta escalera exterior metálica.

Una vez escogida la madera, la cortamos de largo para encolar piezas de las que sacaremos posteriormente dos peldaños.

Cepillamos y regruesamos la madera a la medida necesaria, escuadrando los palos.

Fresamos los cantos a encolar para aumentar la superficie de pegado.

Como los peldaños estarán expuestos al exterior, utilizaremos una cola de poliuretano de especial resistencia al agua, que ademas se expande cerrando las posibles fisuras.


Una vez encoladas las piezas las pasamos por la calibradora, si disponemos de ella. en caso contrario este trabajo podría realizarse con lijadora de banda.


Después cortamos las piezas al largo necesario, teniendo en cuenta que tendremos que fresar los cantos de nuevo.


La madera de Iroko aguanta bastante bien en exteriores, pero para reforzar los cantos y sobre todo las cabezas de los peldaños, realizaremos un machihembrado añadiendo unos listones que a su vez que ocultaran los peldaños metálicos.


Cortamos los ingletes y con la ayuda de unas reglas encolamos.




Una vez encolados, repasaremos con la lijadora de banda.


Para retapar los pequeños fallos que pueda haber, prepararemos una pasta con el mismo polvo del lijado y resina.


Como tenemos los cantos vivos los pasaremos de nuevo por la tupí redondeandolos.



Después de un ultimo repaso de lija, ya tenemos los peldaños listos para instalar.

Marcamos los cortes necesarios sobre el terreno para acoplar los peldaños.


Como irán acabados con un aceite protector, una vez hechos los cortes necesarios y antes de fijarlos, aplicamos el aceite a la parte interior del peldaño para que quede mas protegido.
Después fijamos los peldaños que irán atornillados de abajo-arriba, y aplicamos el aceite a la cara exterior.

Y este es el resultado final.

Una vez escogida la madera, la cortamos de largo para encolar piezas de las que sacaremos posteriormente dos peldaños.
Cepillamos y regruesamos la madera a la medida necesaria, escuadrando los palos.
Fresamos los cantos a encolar para aumentar la superficie de pegado.
Como los peldaños estarán expuestos al exterior, utilizaremos una cola de poliuretano de especial resistencia al agua, que ademas se expande cerrando las posibles fisuras.
Una vez encoladas las piezas las pasamos por la calibradora, si disponemos de ella. en caso contrario este trabajo podría realizarse con lijadora de banda.
Después cortamos las piezas al largo necesario, teniendo en cuenta que tendremos que fresar los cantos de nuevo.
La madera de Iroko aguanta bastante bien en exteriores, pero para reforzar los cantos y sobre todo las cabezas de los peldaños, realizaremos un machihembrado añadiendo unos listones que a su vez que ocultaran los peldaños metálicos.
Cortamos los ingletes y con la ayuda de unas reglas encolamos.
Una vez encolados, repasaremos con la lijadora de banda.
Para retapar los pequeños fallos que pueda haber, prepararemos una pasta con el mismo polvo del lijado y resina.
Como tenemos los cantos vivos los pasaremos de nuevo por la tupí redondeandolos.
Después de un ultimo repaso de lija, ya tenemos los peldaños listos para instalar.
Marcamos los cortes necesarios sobre el terreno para acoplar los peldaños.
Como irán acabados con un aceite protector, una vez hechos los cortes necesarios y antes de fijarlos, aplicamos el aceite a la parte interior del peldaño para que quede mas protegido.

